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El
Sida en los Mayores de 50 Años
Por ALEIDA DURAN
El SIDA (o AIDS en inglés), cuatro letras que aterrorizaron
al mundo en la década de 1980, no está derrotado.
Aunque nuevos medicamentos han logrado alargar la vida de
los pacientes diagnosticados con la enfermedad, ésta
está cobrando nuevas víctimas entre las personas
mayores de 50 años, especialmente, mujeres.
Al principio de los 80 el temor al virus VIH que provoca el
Sindrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) invadió
como una trágica neblina todos los continentes y asestó
un duro golpe a la libertad sexual en los Estados Unidos en
donde estalló, primero, en la comunidad homosexual.
Quizás porque a pesar de múltiples advertencias
en el sentido de que el SIDA podía atacar a cualquier
persona independientemente de su inclinación sexual,
el esquema "homosexualidad-SIDA" quedó grabado
en la mente de muchos; quizás porque la ciencia logró
medicamentos para alargar la vida de los enfermos; quizás
por ignorancia, la enfermedad está avanzando ahora
y atacando, especialmente, a personas mayores de 50 años
en general, y a mujeres en particular.
María T. López quedó estupefacta cuando
su médico le dijo que había resultado seropositiva
al VIH en el ELISA, uno de los exámenes más
confiables para detectar ese virus en la sangre, tras observar
algunos sintomas en ella: repetidas bronquitis, pérdida
de peso y cardenales en la piel que no desaparecían.
"¡No puede ser!, ese examen está equivocado.
Yo no uso drogas y el único hombre con quien he tenido
relaciones sexuales en toda mi vida fue con mi esposo",
dijo María consternada.
Pero no había equivocación: López, una
viuda de 52 años, estaba infectada con el VIH, aunque
no había desarrollado la enfermedad aun. Meses después,
cuando ella se sometió al examen, el nivel de sus células
blancas o T-cells, que atacan las toxinas, viruses y otros
invasores era de 750, significativamente por debajo del nivel
normal de 1,000 o más. En una prueba posterior, las
T-Cells habían bajado a 500.
A raíz del primer examen, fueron emergiendo detalles
en los que López no había reparado antes: su
esposo Manuel, muerto en un accidente en 1997, había
sido "bastante mujeriego", aunque nunca consumió
drogas. Pero, ¿qué se le iba a hacer? El era
hombre. No, ellos nunca habían tomado precauciones
en sus relaciones íntimas. "A él no le
gustaba eso", confió la mujer a su médico.
El SIDA comenzó a ser reconocido en 1981 y en los Estados
Unidos se extendió rápidamente en la comunidad
homosexual, por lo que el público general tardó
en aceptar que no era una enfermedad homosexual. El 25 de
julio de 1985 el mundo recibió, atónito, la
noticia de que Rock Hudson estaba internado en el Hospital
Americano de Neuilly, París, enfermo de SIDA. El SIDA
identificó al actor como homosexual, aun antes de que
emergiera su vida privada.
Tampoco se trataba de un mal juvenil: el propio Hudson tenía
60 años cuando finalmdente sucumbió al mal el
2 de octubre de ese año. En esos primeros tiempos ni
siquiera se comentaba acerca de los casos por contactos heterosexuales
y menos aun en personas mayores.
Según un informe del Centro para el Control y Prevencion
de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), basado
en casos reportados hasta el 31 de diciembre de 1999, y actualizado
posteriormente, 26,530 hombres han contraido el virus por
contacto heterosexual en los últimos años. Los
casos de mujeres están cercanos al doble: 47,946. El
número total de reportados es de 733,374.
Entre 1991 y 1996 los hombres mayores que habían contraido
la enfermedad a través contactos heterosexuales se
elevó en un 96%, mientras que la transmisión
heterosexual entre las mujeres de 50 o más años
se incrementó en un 106%.
Actualmente se contabilizan los casos de SIDA en mayores de
50 años en un 11 por ciento del total, y en un 15%
en algunas regiones. El CDC reporta 36,686 entre los 50 y
los 54 años de edad; 20,251 casos de personas entre
55 y 59 anos; 11,258 entre los 60 y los 64 y 10,002 en personas
de 65 o más años.
Comparativamente, el porcentaje puede ser bajo pero a medida
que la edad avanza la enfermedad termina en muerte con mayor
rapidez. El mal se está extendiendo ahora más
entre personas heterosexuales.
Las mujeres son las más afectadas y la edad se ha ido
extendiendo.
La periodista Jane P. Fowler es hoy una ejecutiva de la National
Association on HIV Over Fifty. Ofrece conferencias sobre el
tema a través del país y en el extranjero y
ha aparecido en programas de televisión. Fue entrevistada
en el programa 20/20 de ABC, en un segmento titulado "Safe
Sex and Seniors". La presentó Barbara Walters,
a quiden Fowler había entrevistado más de 20
años antes, cuando la famosa periodista era co-presentadora
del programa Today, de la NBC.
En 1991, cuando ella tenía 55 años y una muy
activa vida como periodista, decidió cambiar de compañía
su seguro de salud. La nueva compañía le realizó
examenes de sangre antes de aceptarla. Asi supo algo que tampoco
ella podía creer: estaba infectada con el VIH.
Con un estilo de vida tradicional, había estado casada
por 23 años. En 1982 ella y su esposo se separaron.
Fowler reconoce haber tenido unos pocos romances íntimos
entre 1982 y 1991; pero siempre con hombres conocidos, de
edades similares a la suya y también recientemente
divorciados.
Después del devastador diagnóstico, la mujer
buscó un diario que llevaba desde muchos años
antes. En el diario descubrió que en la noche de Año
Nuevo de 1986, había salido con un amigo, conocido
de toda la vida. La pasaron muy bien bailando, bebiendo champagne
y riendo con otros amigos. Como final de fiesta tuvieron un
encuentro sexual. Sin protección. El nunca le pidió
perdón ni confesó abiertamente que padecía
de SIDA. El hombre murió en 1995.
A pesar del avance de la medicina y de los novedosos tratamientos,
la manera más segura de mantenerse a salvo del VIH,
y del SIDA, es la prevención, el "sexo seguro".
A cualquier edad. Con cualquier estilo de vida.
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