
COMUNICADO DE PRENSA
Llame a:
Marie Watteau, NCLR
(202) 785-1670
Simona Combi, Urban Institute
(202) 261-5709
PARA DIFUSIÓN INMEDIATA
31 de octubre del 2007
REDADAS DE INMIGRACIÓN CREAN ANGUSTIA ECONÓMICA Y TRAUMA EMOCIONAL A LOS NIÑOS, DICE UN NUEVO INFORME
Washington, DC–Un nuevo informe emitido hoy por el Consejo Nacional de la Raza (NCLR, por sus siglas en inglés) y el Urban Institute revela que por cada dos personas detenidas en un operativo de aplicación de la ley de inmigración, un niño se queda sin familia. Dos tercios de estos niños son ciudadanos americanos y un porcentaje similar está formado por menores de diez años.
El informe Paying the Price: The Impact of Immigration Raids on America's Children (http://www.nclr.org/content/publications/detail/49166), detalla las consecuencias que los operativos de aplicación de la ley de inmigración tienen sobre el bienestar psicológico, educativo y social de los niños. También señala la pesada carga que suponen las redadas de inmigración sobre las fuentes de apoyo que actúan como primer auxilio para las familias afectadas en estos incidentes: las comunidades, el sistema escolar, los proveedores de servicios sociales y las instituciones religiosas, entre otras.
"Los gobiernos locales y comunidades estudiadas no tuvieron los recursos adecuados para atender las necesidades de los niños tras el impacto negativo de las redadas", dijo Randy Capp, un experto independiente en demografía del Urban Institute. "Así mismo, el gobierno federal no contó con políticas y procedimientos que explícitamente consideraran la protección de los niños".
Un grupo de investigadores del Urban Institute estudió tres comunidades que experimentaron, en el último año, redadas masivas de inmigración por parte de los agentes de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) de los EE. UU. Éstas fueron: Greeley, Colorado; Grand Island, Nebraska; y New Bedford, Massachusetts. Un total de 912 personas fueron arrestadas y 506 niños fueron directamente afectados.
El NCLR subvencionó el estudio para obtener una evaluación independiente y objetiva de cómo las recientes acciones de inmigración han afectado a los hijos de los inmigrantes arrestados.
"En cualquier decisión política debemos tomar en consideración que estamos poniendo a los miembros más jóvenes y vulnerables de nuestra sociedad frente a un riesgo profundo. Este informe claramente demuestra que pueden pasar años antes de que conozcamos el efecto completo que las redadas de inmigración tendrá en estos niños y los costos a largo plazo para nuestra sociedad", afirmó Janet Murguía, presidenta de NCLR.
El estudio descubrió que las redadas forzaron a las escuelas, guarderías y familiares indirectos a actuar rápidamente como una red protectora para los niños. Por ejemplo, en los tres lugares donde sucedieron las redadas, los distritos escolares se aseguraron de no entregar a los niños a casas vacías y de que éstos no pernoctaran en la escuela.
"Fuertes redes de familiares indirectos y amigos tomaron la responsabilidad del cuidado y del apoyo económico de los niños cuyos padres fueron arrestados en las redadas", dijo la investigadora Rosa María Castañeda del Urban Institute. "Estos ingeniosos grupos se aseguraron de que ningún niño se quedara solo o bajo la custodia del estado".
Hallazgos adicionales de este informe incluyen:
Los procedimientos de proceso y detención de ICE -especialmente la
falta de acceso telefónico y la retención de muchos detenidos
fuera de los estados donde radican- hacen difícil que los detenidos
se comuniquen con sus familiares o con cuidadores para hacer arreglos sobre
el cuidado y atención de sus hijos.
Después de la redada, la vasta mayoría de los niños
se quedó con uno de los dos padres, pero sin embargo algunos se quedaron
sin el único padre que tenían o sin ambos. Por ejemplo, en
Grand Island ambos padres del 17% de los niños afectados fueron arrestados.
Los recursos económicos de los familiares indirectos y de los amigos
se redujeron rápidamente, y el apoyo que brindó el sector de
las organizaciones sin fines de lucro duró únicamente tres
o cuatro meses. Incluso, algunos padres permanecieron detenidos por un periodo
hasta de seis meses y mientras que para otros, tomó aun más
tiempo para que sus casos de inmigración fueran adjudicados.
Los niños experimentaron un trauma emocional por el miedo de que los
despojaran bruscamente de sus padres o por la súbita ausencia de ellos.
Trauma que es frecuentemente personalizando a causa de la separación
y los sentimientos de abandono.
En las tres ciudades, por varias semanas después de la redada inicial,
las familias afectadas se escondieron en sus casas y se encontraron reacias
a abrirle la puerta a aquellos visitantes que venían a ofrecerles
ayuda.
Los expertos de salud mental notaron que los miedos y los incidentes en torno
a las redadas generaron en los niños y en los padres, depresión,
trastornos por estrés post traumático, ansiedad por separación
e incluso, pensamientos suicidas en los niños.
El informe hace una serie de recomendaciones a los forjadores de política
pública, a los oficiales locales, los proveedores de servicios y ICE
para que éstos se aseguren de que los niños estén debidamente
protegidos cuando ocurran las redadas de inmigración. Estas recomendaciones
incluyen:
ICE debe asumir que los niños se verán afectados siempre que
los adultos sean arrestados en su centro de trabajo como consecuencia de
una redada y deberá desarrollar una política consistente para
manejar a los padres detenidos.
El Congreso debe supervisar que las acciones relacionadas con el cumplimiento
de la ley de inmigración aseguren que los niños estén
protegidos y consideren además, el dotar de los recursos necesarios
al sistema escolar y a las agencias locales que responden a las necesidades
de éstos.
Las escuelas deben desarrollar sistemas que aseguren que los niños
tendrán un lugar seguro donde ir en caso de una redada durante las
horas de escuela.
Los servicios sociales y otras agencias públicas deben preparar planes
de contingencia para que puedan responder a las redadas de inmigración
efectivamente y desarrollar estrategias de alcance que aseguren a los padres
y a otros cuidadores, que es seguro buscar ayuda de emergencia y apoyo para
los niños bajo esas circunstancias.
Debido a los hallazgos de este informe, el NCLR le pidió al Congreso
que convenga, lo antes posible, una audiencia donde se discuta la situación
de los niños después de las redadas.
Paying the Price: The Impact of Immigration Raids on America's Children, por Randy Capps, Rosa María Castañeda, Ajay Chaudry y Robert Santos, todos del Urban Institute, se puede descargar de la página web del NCLR www.nclr.org/payingtheprice, o de la página web del Instituto Urbano www.urban.org.
El Consejo Nacional de La Raza (NCLR) - la organización nacional más grande de apoyo y defensa de derechos civiles de hispanos en EE UU - trabaja para mejorar las oportunidades de su comunidad. Cada año NCLR impacta a millones de latinos en 41 estados, Puerto Rico y el Distrito de Columbia, a través de su red de afiliados de casi 300 organizaciones comunitarias.
El Urban Institute es una organización independiente de investigación política y educativa sin ánimo de lucro que examina los retos sociales, económicos y de gobierno que enfrenta la nación.
All Content © 2007 NCLR. All Rights Reserved
